domingo, 28 de mayo de 2017

Katy Perry y Taylor Swift después de ser las mejores amigas ahora son rivales? Porqué? aca te explicamos lo que ha pasado desde el principio!





Su rivalidad es la respuesta millennial a los odios ancestrales de Hollywood: han compartido listas de éxitos, admiradores y algún novio. Pero no es probable que vuelvan a compartir mesa.


Entre 2009 y 2011 Katy Perry y Taylor Swift fueron amigas. Quedan pruebas de ello en fotos de entregas de premios de la época y en Twitter, donde hasta se felicitaban el cumpleaños.

En 2012 Katy Perry empezó a salir con el cantante John Mayer, con el que tuvo una relación intermitente durante varios años. El problema es que John Mayer había sido antes novio de Taylor Swift. Tras su ruptura, Taylor le dedicó una canción llamada ‘Dear John’ con una letra plagada de rencor.



Pero la enemistad entre Katy Perry y Taylor Swift no empezó oficialmente por un hombre, sino por trabajo. Taylor estaba de gira entre los años 2012 y 2013 presentando su disco Red. En su gira llevaba a tres bailarines, Lockhart Brownlie, Scott Myrick y Leah Adler, que anteriormente habían bailado en la gira California dreams de Katy Perry. Esta última se puso en contacto con ellos para ver si podían trabajar en la gira de su siguiente disco, Prism. Estaban interesados, pero tendrían que abandonar la gira de Taylor antes de acabar. Al hablar con el equipo de Taylor Swift de la situación, fueron despedidos fulminantemente y, lo que es peor, Taylor les dejó de seguir en Twitter.

Uno de los bailarines de la polémica la explicaba así: “Estuve con Taylor los seis primeros meses. Fue una gran experiencia y es una gran persona con la que trabajar, pero entonces Katy se puso en contacto con nosotros. Estuvimos con Katy dos años y medio, es como de la familia para nosotros. De todos modos casi no estábamos bailando en la gira de Taylor, me estaba aburriendo un poco (…) Taylor es intocable”.

En el verano de 2013 Katy Perry lanzaba Roar como nuevo single, que acabó convirtiéndose en un enorme éxito. La canción fue acusada de ser un plagio de una canción mucho menos popular, Brave de Sara Bareilles. Una semana después del estreno de Roar Taylor Swift invitó durante un concierto de su gira a Sara para cantar juntas ‘Brave’.



En septiembre de 2014 Taylor Swift hablaba por primera vez del drama de sus bailarines, pero sin dar nunca el nombre de la que fuera su amiga, Katy Perry. Lo hacía en una entrevista con Rolling Stone conversando acerca de Bad blood, una de las canciones de su disco, 1989, que por entonces nadie había escuchado todavía. La revista decía que era “una canción sobre otra artista femenina que Swift se niega a nombrar” y Taylor Swift contaba así su historia: “Durante años, nunca estuve segura sobre si éramos amigas o no. Se me acercaba en las entregas de premios y me decía algo y se iba, y yo pensaba: ‘¿somos amigas o me acaba de soltar el insulto más cruel de toda mi vida?’ Me hizo algo terrible. Pensé ‘oh, somos enemigas’. ¡Y ni siquiera era por un tío! Tenía que ver con el trabajo. Básicamente trató de sabotearme una gira entera. Intentó contratar a un montón de gente de mi equipo sin que me enterara. Y sorprendentemente yo no soy una persona conflictiva, no te creerías cuánto odio las disputas. Así que ahora tengo que evitarla. Es incómodo, y no me gusta”. Taylor admitía en la entrevista que puede que en el conflicto también hubiera un elemento personal, “pero no creo que hubiera ningún problema personal si ella no fuera competitiva”.






En mayo de 2015 se estrenaba el videoclip de Bad blood, la canción que supuestamente Taylor Swift dedicaba a Katy Perry, y la guerra se reavivaba a lo grande. La canción tenía versos como “¿Creías que estaríamos bien? Aún tengo cicatrices en mi espalda de tus puñaladas” y el vídeo ya metía el cuchillo a fondo en la herida.




En esta superproducción plagada de estrellas, Selena Gómez interpreta a una chica morena amiga de Taylor, pero que le roba un maletín y la traiciona tirándola por una ventana. Así se desataba en el vídeo (y en la realidad) una guerra entre dos equipos de mujeres. #TeamTaylor y #TeamKaty se convertían en hashtags recurrentes en las redes sociales para especificar de qué lado estaba cada persona.

Todo el mundo daba por hecho que Bad blood era el ataque definitivo de Taylor Swift a Katy Perry. Pero en una entrevista con GQ Taylor contradice lo que había dicho anteriormente en Rolling Stone.
“Estás en una entrevista de Rolling Stone, y el escritor dice: ‘¿Sobre quién trata esa canción?’ Eso suena como un momento muy intenso de tu vida. Y te sientas allí, y sabes que estás en buenos términos con tu ex, y no quieres que él o su familia piensen que estás hablando mal de él. Así que dices ‘va sobre perder a una amiga’. Y eso es básicamente lo que dices. Pero entonces la gente tuitea crípticamente sobre lo que querías decir. Nunca dije nada que señalara con un dedo en una dirección concreta a una persona concreta, y puedo dormir por la noche sabiendo eso”.

Las nominaciones a los MTV Video Music Awards 2015 desencadenaron una disputa en Twitter entre Nicki Minaj y Taylor Swift. ¿Adivinas quién terminó metiéndose en medio?
Todo empezó cuando Nicki se quejó de que sus trabajos no tuvieran tanto reconocimiento en las categorías principales, hablando de racismo en la música y diciendo que “si tu vídeo tiene a mujeres con cuerpos muy delgados, te nominarán para vídeo del año”. Minutos después Taylor Swift se daba por aludida debido a su nominación por Bad blood y empezaba la siguiente conversación  en Twitter:
Taylor: “Yo no he hecho nada más que amarte y apoyarte. No es propio de ti poner a mujeres en contra de otras mujeres. Quizás un hombre te quitó el sitio…”

Nicki
: “¿Eh? Creo que no has leído bien mis tuits. No he dicho ni una palabra sobre ti. Yo te quiero igual. Pero deberías hablar de este tema”.

Taylor
: “Si gano, ¡por favor, sube conmigo! Estás invitada a cualquier escenario en el que yo esté”.
El asunto quedó medio zanjado, pero poco después Katy Perry tomaba cartas en el asunto y tuiteaba: “Encuentro irónico presentar el argumento de poner a las mujeres en contra de otras mujeres cuando una se aprovecha sin medida de derribar a una mujer…”.


Al día siguiente Taylor Swift pide perdón a Nicki Minaj, ella acepta sus disculpas y manda un beso a Katy Perry.
Katy Perry invitó a Taylor Swift a una fiesta previa a los premios Grammy de 2016. ¿Era el fin de su batalla? Taylor no fue. La fiesta estaba patrocinada por Spotify, el popular servicio de streaming del que Taylor había quitado todas sus canciones.

Calvin Harris y Taylor Swift rompían amistosamente su relación, pero poco después él arremetía contra ella por una disputa sobre los créditos de su canción This is what you came for, uno de los mayores éxitos de radiofórmula de 2016. Una vez más, aparecía Katy Perry por medio en las palabras de Calvin: Sé que ya no estás de gira y necesitas a alguien nuevo para intentar enterrar como Katy, etc. pero no soy esa persona, lo siento. No voy a permitirlo”. Hoy esos tuits están borrados ya.
Un aburrido día de septiembre en 2016 Katy Perry decidía responder a un montón de preguntas de sus fans en Twitter. Una de ellas era: “Colaborarías con Taylor Swift?”. Katy decía que sí, pero con una condición: “si pide perdón, ¡claro!”.
Katy Perry echaba más leña al fuego cuando aparecía en Snapchat en un vídeo mirando a cámara con malicia y bailando Famous de Kanye West , la canción cuya letra dice: “siento que Taylor y yo todavía podríamos tener sexo / ¿Por qué? Yo hice famosa a esa zorra”.
Katy Perry lanzará en junio nuevo disco, Witness. A principios de mayo en Entertainment Weekly le preguntaban por los rumores que llevan meses inundando la red: ¿habrá una canción como respuesta a Bad blood? Pese a que la cantante salió al paso diciendo que el disco habla de muchas cosas, sus palabras resultaban amenazantes en este discurso que repetiría en varias entrevistas posteriores:
No puedes confundir bondad con debilidad y no venir a por mí. Nadie. Nadie. Nadie. Nadie. Y eso no va por ninguna persona. No se trata de eso. Honestamente, cuando las mujeres se reúnan y decidan unirse, este mundo va a ser un lugar mejor. Fin de la historia. Pero déjame decir esto: todo tiene una reacción o una consecuencia, así que no lo olvides, ¿vale, cariño?”


El pasado 18 de mayo Katy Perry lanzaba Swish swish, una canción en la que la acompaña Nicki Minaj, quien también había tenido sus más y sus menos con Taylor Swift. Automáticamente los fans la identifican como la venganza de Katy y la respuesta a Bad blood. La letra dice cosas como: “Tranquila, cariño, voy a seguir por aquí más de un minuto, ve acostumbrándote / Me resulta gracioso que mi nombre siga saliendo de tu boca porque sigo ganando”.
Katy solo dice que no va sobre Taylor, sino que es un himno contra el bullying. Pocos la creen.
El último episodio de la guerra pop entre Katy Perry y Taylor Swift ha tenido lugar en el reciente ‘Carpool Karaoke’ de James Corden, en el que Katy explicaba sin tapujos toda su versión de la historia.
Katy Perry zanja el tema asegurando que Taylor Swift “empezó la guerra y es hora de que ella la termine” y vuelve a repetir su mensaje sobre que “las mujeres juntas arreglarán el mundo”. No sabemos si lo arreglarán, pero desde luego sí que nos lo están haciendo más entretenido.


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